¿Con qué madera fabricamos en Mobhu?
Usar madera no siempre es perjudicial para el bosque; de hecho, puede ser totalmente beneficioso
El otro día alguien nos contó que una cadena de supermercados muy conocida estaba vendiendo unas tablas de cocina de madera por 3 €. En Mobhu, y en cualquier otra marca que abogue honestamente por la sostenibilidad, ese precio no puede más que generarnos dudas sobre el origen del material y el proceso de fabricación en sí, incluyendo a sus personas. Son preguntas que deberíamos hacernos tod@s cada vez que vamos a comprar; aunque eso implique comprar menos, ¡pero seguramente mejor!
Desde que iniciamos el proyecto hemos hablado mucho sobre l@s artesan@s que fabrican las piezas de Mobhu, auténtic@s protagonistas de esta aventura; pero hoy queremos dedicar esta publicación al origen de la madera que utilizamos. Y es que todos los productos de Mobhu son fabricados con madera certificada procedente de los bosques de Cuenca, madera extraída a pocos kilómetros de nuestros talleres. Cuando hablamos de "madera certificada" (ya sea FSC o PEFC) nos referimos a que cada árbol que ha sido cortado para poder proporcionarnos la madera que necesitamos, lo ha sido a plena conciencia, respondiendo a un plan de ordenación que asegura la protección y regeneración del bosque. Y es que la corta de árboles, realizada de esta manera, no es mala ni perjudicial; sino todo lo contrario. Hace un tiempo, hicimos un breve vídeo en Instagram en el que tratamos de explicarlo lo más gráficamente posible.
En Mobhu tenemos la suerte de encontrarnos en Cuenca, el municipio con la mayor superficie forestal de toda la Unión Europea. Nada menos que 53.000 hectáreas de montes ordenados; algunos de ellos ¡desde 1894! ¿Os imagináis? Esto quiere decir que hace más de 125 años unas personas tomaron la valiente iniciativa de gestionar los montes de la zona; una inversión de tiempo y dinero para lo que ni ellas mismas podrían ver y disfrutar de los resultados finales. Porque en el bosque, a excepción de los incendios y otras catástrofes, todos los cambios piden tiempo, mucho tiempo. Eso sí es un verdadero compromiso por y para las generaciones futuras.